El silencio como parte del proceso
by Joaquín Meroño
Me identifico con la forma de hacer las cosas de Frank Ocean. Esa pausa para crear respetando su tiempo, a su ritmo, dándose espacio, sin pensar en el qué dirán o cuánto hace que no lanzas un disco. Alguien que trabaja en silencio sin avisar a nadie y que un día, de repente, aparece con algo extraordinario. Sin explicar por qué ha tardado tanto, simplemente vuelve.
Entre Channel Orange (2012) y su siguiente disco pasaron cuatro años de silencio casi absoluto. Sin singles para mantener el hype, sin entrevistas, sin presencia en redes sociales. Y cuando por fin rompió ese silencio, en agosto de 2016, soltó Blonde, el disco que terminaría siendo aclamado como uno de los mejores de la década. Y desde entonces, aguarda de nuevo en un más largo silencio.
Lo suyo nunca ha sido darle al público lo que quiere en el momento en que lo quiere. Respeta el tiempo que su trabajo necesita, y confía en que cuando esté listo, aparecerá. Eso, para mí, no es indiferencia hacia el público. Es respeto por el trabajo.
Intento aplicar en la medida de lo posible esta filosofía a bileven. Sin invadir ni bombardear. No quiero decir: eh, aquí está bileven, cómpranos que no te vas a arrepentir. Prefiero dedicar tiempo a la prenda, en el patronaje, en el ajuste de un cuello, a encontrar el Pantone correcto, a generar relaciones que merezcan la pena. Sé que va en contra del crecimiento, de atraer a más clientes o en tener más ventas, pero me da igual. Prefiero perder visibilidad y ganar coherencia. Como ya he dicho otras veces (gracias a Conrado), bileven no es para todo el mundo, y esa idea me gusta.
Esto tiene un coste, lo sé. Ir en contra de “estar siempre presente”, sobre todo cuando otras marcas crecen a base de contenido diario. Pero cada vez que lo pienso, llego a la misma conclusión. No quiero construir bileven sobre la exposición constante, quiero construirla sobre el producto.
Dos lemas que uso para no perder el rumbo
Less, but better. El lema mítico del diseñador Dieter Rams, uno de mis grandes referentes. Menos colecciones, menos prendas, menos ruido, pero cada una de esas cosas cuidada hasta el final. Prefiero sacar tres prendas al año en las que no cambiaría nada, que doce de las que dude.
Not for everyone. Este me inspira para no intentar gustarle a todo el mundo. Alguien que quiere convencer a cualquiera acaba sin identidad. Si bileven no es para todos es porque tiene una forma de hacer las cosas, una filosofía, una estética, una forma de entender el CrossFit y la ropa diferente, que no tiene por qué encajar con todo el mundo. Y eso está bien. Prefiero que quien lo entienda, se identifique con ello.
El silencio como parte del proceso, no como ausencia
Lo que más admiro de Frank Ocean no es que desaparezca, sino que cuando reaparece se nota que ha invertido el tiempo en conseguir lo mejor. No ha estado callado por callar, ha estado trabajando. Y durante ese tiempo no necesitaba llamar la atención o preocuparse por si se seguirán acordando de su música. El silencio es simplemente el tiempo que hace falta para que algo esté bien hecho.
Nos veremos pronto, con un nuevo drop de un producto muy cuidado y con muchos detalles, renovando el patronaje y mejorando todos los procesos. Además, una prenda en colaboración con Training Culture que nunca antes había lanzando la programación de referencia. Estad atentos y disfrutad del verano ;)
As always, with dedication.
Gracias por seguir ahí 💫
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